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Serie: Flores Imaginarias no. 63

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Serie: Common Sense

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Martes de corazón

Martes de corazón II (11)


 

De Tinder a Whatsapp

Bueno, respondo tus preguntas:

– ¿Qué voy hacer de divertido ésta semana?
Hacerme un tratamiento de Keratina en el pelo

– ¿Cuántas veces  me cepillo los dientes al día?
De 0 a 3 veces

– ¿A qué le temo?
A la perfección

– ¿Qué hago cuando tengo insomnio?
Me masturbo

– ¿Qué hago cuando estoy nerviosa?
Como

– ¿Qué hago cuando estoy feliz?
Como

– ¿Qué hago cuando me siento sola?
Como

– ¿Qué extraño?
Los abrazos de mi abuela

– ¿Que niego?
Mi paranoia

– ¿Si pido disculpas?
Casi nunca

– ¿Si creo que la misma persona es capaz de generarse enfermedades?
Obvio que si

-¿Si les digo que los amo a mis familiares?
No

-¿Qué consejo te diría?
Cuestioná todo

– ¿Con qué ropa duermo?
Con la que usé todo el día

-¿Lo primero que hago al llegar a mi casa?
Ir al baño y mirar Instagram

-♥-


Sábado texturado

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Serie: Flores Imaginarias no. 61

Flores imaginarias II (25)-1


 

Serie: Common Sense

Copy of FRASES II (4)


 

Martes de corazón

ABECEDARIO (19)


 

Tarta de carne

Enciende el horno mientras se dispone a cortar dos cebollas y un morrón. Me dice que está harta de todo y de todos.

Agarra una sartén, coloca aceite, los vegetales cortados y me dice que desconfía de la moralina exaltada de estos tiempos.

Que muchos de los hombres que conoce se hacen los correctos y que están a favor de la causa cuando son los primeros que incentivan coger sin forro y a decir que no pasa nada en “meter solo la puntita”. Enciende la hornalla, pone la sartén y mientras los vegetales se doran empieza a gritar que un verdadero hombre es aquel que se hace la vasectomía, que es gratuita, reversible y una operación ambulante.
Que no soporta ver cómo el mundo está a favor de tajear conchas y desangrar úteros.
Trato de seguir su receta. Salpimienta la cebolla y el morrón cocido y agrega el medio kilo de carne picada magra. Me dice que está podrida de escuchar que muchas mujeres, una vez en la vida, han sufrido algún tipo de abuso por parte de alguien cercano o de un total extraño.
Que no puede creer que las mujeres no pidan sexo oral en la primera cita pero que está aceptado que el hombre si lo puede tener.

Pasan diez minutos y coloca una tapa de tarta hojaldrada en una asadera, el relleno y varias rebanadas de queso fresco encima. Me dice que la primera vez que le acabó un tipo adentro suyo no le gustó. Que cuando fue al baño y expulsó todo el semen contenido dentro de ella se sintió sucia y avergonzada.
Me pide que preste atención, que lo más importante de la receta es que el relleno esté cocido, que el repulgue esté bien hecho.

-🖤-


Copy of Frases (1)


 

Serie: Flores Imaginarias no. 61

Flores imaginarias II (10)-1


 

Serie: Common Sense

Copy of FRASES II (3)


 

Durante todo este tiempo

Me pregunta qué han visto mis ojos durante todo este tiempo.

Relato que hice un esfuerzo casi sobrenatural para acordarme que debo ser más permeable a lo que me rodea, a otras posibilidades de mundo, a otras formas de pensar.

Después me quedo callada. Miro fijamente un estante de su inmensa biblioteca que se encuentra en frente de mí. De reojo la veo sonarse la nariz con un pañuelo de tela color marrón con rayas en los bordes. Esos pañuelos de hombre que se usaban (ya casi) en una época remota. Esos pañuelos que se vendían sueltos o en un paquete de tres.

Escucho de fondo su teléfono que está en vibrador y cómo sube y baja el ascensor llamado por casi todos los pisos de ese edificio arruinado con balcones pintados de color violeta, símil centro de estética barrial.

En ese momento pienso que me voy a quedar muda para siempre. Que no voy a pronunciar ni una sola palabra más porque ya no es necesario. Esta idea es muy amiga de otra idea con la que fantaseo a veces. La idea de saltar del andén al mismo momento en que llega el subte, sólo para saber qué se siente.

Pero no puedo sostener el silencio y entonces le cuento que estuve en muchos mundos; que sentí en el otro un profundo arrepentimiento amoroso; que vi tristeza sin ánimo de cambiar; que tuve la necesidad de ser amada; que he partido media docena de huevos con doble yema; que escuché los pasos de un hijo entrando a la casa deshabitada de su madre, todos los días, cinco minutos para después irse;  que estuve embarazada, tenía una panza perfecta de redonda, mi piel era tersa y bien morena. A punto de dar a luz, cruzo la calle contra la corriente,  nadando con mi panza y sosteniendo a mi hermano del cuello para que no se ahogara. Llego a la puerta del Teatro General San Martín toda deshecha, descalza y con los pies sucios. Me siento avergonzada.

Entonces le digo que no sé más que contarle. Ella no dice nada. Yo me despido y le digo que ya se puede ir, que nos vemos la semana que viene a la misma hora.

-♥-